miércoles, junio 17, 2009

Decisiones

7:01 p. m.

Decisiones, como saber si realmente elegi lo que era mejor para mi.
El tomar una desicion siempre significa descartar otra u otras alternativas, el problema es que nunca sabrás cómo te hubiese ido si es que te hubieses quedado con las otras que dejaste atrás.
A veces es facil, simplemente lo que elegiste conllevaba muchos mas beneficios en comparación con las demas alternativas, aunque tampoco eso es absolutamente seguro.
Pero qué pasa si hay mas de una alternativa que te satisface?. Es complejo definir satisfaccion, porque en distintos ambitos sientes distintos tipos de satisfacciones, pero cómo lograr priorizar de una manera óptima y saber exactamente cuál conviene mas?. Y qué pasa cuando ya no es solo por conveniencia, si no que el beneficio mas alla de ser conveniente, porque puede que ni lo sea, mas bien solo te SENTIR bien?
La verdad es que durante mi vida la mayoria de las veces he pensado muy poco en la conveniencia, solo la he utilizado como parametro en situaciones puntuales donde mis emociones no estan involucradas, y que quede claro que en muy pocas ocasiones de mi vida algo no ha tenido involucrado a mis emociones!
Que parametros importan mas? quizas ni siquiera es importante preguntarme esto, pero hay dias en que me cuestiono si he tomado las desiciones correctas y si comienzo a dudar es simplemente porque dudo de los parametros que utilicé para decidir.
Admito que la gran mayoria de las veces, mis elecciones son basadas solo en lo que siento, he tratado en algunas oportunidades de tomar otro papel y hacer como que pienso antes de decidir, pero al final es tiempo perdido ya que no logro pensar en nada o lo que pensé al final no tiene importancia en comparacion a lo que siento, aunque esto sea contradictorio al razonamiento.
Un ejemplo: mi ultima gran decision, conllevó a rechazar algo muy bueno, quizas nunca mas en la vida me encontraré a alguien de esas caracteristicas, un hombre que cualquier mujer desearia tener.
Estuve semanas negandome a analizar que en el fondo no queria pasar mi tiempo junto a este hombre maravilloso, hasta que llegue al limite y no me quedo otra alternativa que decidir. Me fui una tarde entera a la peluqueria, me hice un masaje capilar y bajo el calor de esa maquina que te ponen en la cabeza, pensé, o mejor dicho traté de pensar.
Al final me di cuenta que todos los beneficios que me traia este hombre que objetivamente eran lo mejor, no me eran suficientes, y la peluqueria fue dinero perdido!
Y a pesar de las diferencias, dudas e inseguridades, finalmente elegí al que me hacia realmente SENTIR.